Pero es que además, Venecia es una ciudad que está viva. Y eso pese a la multitud de turistas que la visitan durante todo el año. Eso ya es un mérito.
En aquel viaje nos alojamos en un albergue que había al otro lado de uno de los grandes canales. Esta es la dirección:
Fondamenta Zitelle, 86
Isola della Giudecca
Tel: 041 5238211
Por la mañana, mientras esperábamos el barco-autobús, con un hombre y una mujer italianos. Ella debía tener unos 50 años y él era un saludable juvilado. Eran vecinos y mantenían opiniones diferentes sobre Zapatero (les habíamos dicho de dónde veníamos y enseguida iniciaron un debáte típicamente italiano. Parecían salidos de una película neorrealista). La mujer mantenía que Zapatero era un 'bambi' mientras que el hombre decía que no le gustaba del todo pero que estaba encantado de su victoria. Luego estuvo criticando a Berlusconi y metiéndose con la mujer porque lo había votado. Sus fraternales y acaloradas discusiones eran para nosotras un reflejo de la vida que, más allá de las postales turísticas, se encuentra todavía en Venecia.
¿He dicho que viajábamos sin guía? Así es. Por ello, al llegar a cada ciudad nos dirigíamos en primer lugar al punto de información turística, donde habitualmente nos proporcionaban un mapa y algunas direcciones de lugares donde pasar la noche.
sábado, 29 de noviembre de 2008
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